lunes 30 de marzo de 2009

Un local para expresarse y experimentar


Las personas o grupos interesados en exponer, tocar, o simplemente expresarse, se han encontrado con la traba de falta de espacios para actividades no comerciales. Desde ‘La pregunta’ en San Juan, lugar del que se dice fue cerrado por órdenes del infame Richard Carrión, hasta El Centro de Horribles Artes a.k.a CHA, no han sido pocos los lugares que han cerrado o cambiado de administración, convietiendose así en más de lo mismo.

Sin embargo, un nuevo local, llamado precisamente El local, se presenta como una nueva alternativa para expresarse sin fines de lucros o simplemente para no ir a la misma barra de siempre.

Barra de El local


El local
 se encuentra en la 1425 de la Avenida Fernández Juncos. Pero aquí, en Puerto Rico, esas direcciones no funcionan, mejor digamos que está localizado cerca del puesto de gasolina donde era el Seven Eleven de esa Avenida.

Busquen el foco de la luz roja.

Después un recorrido a pie por varias calles pude ver el foco rojo que ilumina las escaleras que dan entrada al Local. Esa era mi única referencia para llegar. Al pie de las escaleras, con su pelo negro corto y una blusa amarilla, estaba sentada Tara Rodríguez Besosa, quien más tarde me explicó el concepto de este nuevo lugar.

Subí las escaleras y entré.




En la entrada hay una mesa con una lámpara, la luz roja que emana esta recuerda alguna escena de David Lynch. Más adelante hay una puerta que da acceso a la tiendita vintage donde venden ropa, discos, grabadoras, cámaras y objetos usados a buen precio. A mano izquierda luego de entrar está la sala con mesas, sofás, varios asientos, una radio y un librero con varios volumenes usados. Todo está en perfectas condiciones, pero aquí casi nada es nuevo, todo parece ser de segunda o tercera mano. A la derecha, detrás de una pared con un gran mapa mundi, está el espacio de las exposiciones y la música.


Tiendita Vintage

Luego, cuando hablé con Tara, me explicó que ese lugar era una oficina.

"Destruimos todo, lo dejamos desnudo. Cuando entré por primera vez era un caos, pero como quiera pude ver el potencial del sitio", relató Tara, quien estudió arquitectura en Pratt Institute, Nueva York.

El lugar también fue un centro de terapias para niños, me contó, y, de hecho, en la entrada todavía hay un letrero que lee: "Centro de niños y adultos en movimiento".

Pero además, este sitio fue usado por el Partido Nuevo Progresista (P.N.P) para guardar dinero, "por eso las rejas”, dijo Tara.

Aún quedan algunos tarzos de los diferentes usos que tuvo ese local antes de ser El local. El lugar entero parece una instalación de objetos encontrados, se puede recorrer en poco tiempo, pero siempre se encuentra con qué distraerse la vista.

El local, "es un espacio dedicado a creadores locales. Es un café, una galería, una tiendita vintage, y un taller", según un flyer de promoción.



Pero la idea es que sea todo y nada a la vez, recalcó Tara, quien además dijo estar a cargo del Local junto a Mariana Roca, pero que “el lugar no es de ellas, sino de todos y de nadie”.

Por otra parte, Tara añadió que, “este lugar se mantiene gracias a 'los locales', que siempre llegan sin enterarse pues, El local se promociona como funciona Puerto Rico: de boca en boca”.


Corillo jangueando en El Local

Es curioso que Tara, después de vivir seis años en Nueva York, tres de los cuales estuvo a cargo de una galería, haya regresado a esta isla donde el deseo más común que expresan muchos es emigrar a algún lugar precisamente como Nueva York o alguna parte de Europa. Pero Tara piensa que en Puerto Rico existe la necesidad de que se abran espacios sin pensar en ningún valor económico o cultural.



"Queremos otra cosa, que puedas llegar y experimentar, la idea es que crees cosas que se salgan de ese ámbito (comercial)", expresó Tara.

"Yo trabajo en una galería en San Juan y Mariana trabaja con películas...todo lo que se gana en El local se invierte en El local", añadió.

En El local todos los meses hay convocatoria y talleres para el que se quiera expresar en cualquier medio. Tara y Mariana proponen el tema y las personas trabajan alrededor del mismo.

En el mes de marzo el tema fue Y tu amor es puro teatro, línea de una canción de La Lupe. En abril se creará un periódico con motivo de la feria de arte Circa que se celebrará en el mismo mes. En mayo se crearán libros artísticos y en junio el tema será Soy pat@ y qué.

Además, el primer domingo de cada mes hay garage sale, el primer y tercer martes del mes son las noches de dibujo y todos los miércoles hay noches de películas.







Todo esto me contó Tara en el balcón del Local, mientras su socia Mariana atendía la barra. A esa hora, las 12 de la media noche, caía una leve llovizna y algunas personas llegaban y otras salían de camino a La respuesta, localizada en la misma Avenida. Desde la calle, el letrero que dice El local no es facil de divizar, pero recuerden, busquen la luz roja que alumbra las escaleras.

De vuelta a Mar y Sol



"Hablé hace un tiempo con el Instituto de Cultura”, dijo, “porque considero que Mar y Sol tuvo una gran importancia cultural. Pero me dijeron que ellos se dedican más bien a lo autóctono, a lo producido aquí".



Sobre el Festival Mar y Sol, publicado por Por Jorge L. Pérez en La Revista .



Hace 37 años, el rock tuvo su momento cumbre en Puerto Rico con el notorio festival celebrado en Vega Baja. Ahora, Glenn Abbott lo está reviviendo con una espléndida Colección fotográfica

Definitivamente que no fueron “tres días de paz y amor”, como Woodstock. Al festival de Mar y Sol, celebrado en Vega Baja del 1 al 3 de abril de 1972 -esta semana cumple 37 años- se le recuerda por los portentos musicales que desfilaron frente a las pupilas medio narcotizadas de los cerca de 50,000 asistentes que durante esos tres días desafiaron el sol y el calor.

También se le recuerda -por aquellos que pueden recordarlo- por el disco doble de canciones en vivo que poco después Atlantic Records sacó en los Estados Unidos.

Pero, más que nada, se le recuerda por haber sido un desastre, tanto económico como social: en total, pese a que estaba inundado de agentes encubiertos, se produjeron cuatro muertes, una de ellas un asesinato, y se reportó una violación.

Nadie esperaba que fuera un suceso único. Hasta el nombre mismo anticipaba que sólo iba a ser el comienzo de una estrecha relación del rock con Puerto Rico: The First International Puerto Rico Pop Festival, fue como se subtituló el festival.

En términos musicales, contó con la actuación de Rod Stewart & Faces, Billy Joel, Alice Cooper, The Allman Brothers Band, J. Geils Band, Emerson, Lake and Palmer, Osibisa, B.B. King, Dave Brubeck, Cactus, Mahavishnu Orchestra (con John McLaughlin), Herbie Mann, Nitzinger, y numerosas bandas más, incluyendo varias agrupaciones puertorriqueñas.

Nubes de tormenta

Pero las tormentosas nubes negras se asomaron a su horizonte soleado desde muy temprano.

Días antes de la fecha para la que estaba programado su comienzo, el juez José Rivera Barreras emitió un interdicto prohibiendo su celebración, basándose en informes policíacos que argumentaban que se desataría un intenso consumo de drogas en el mismo.

Aunque el juez luego levantó el interdicto, los problemas no bajaron la guardia. Por alguna razón, a las autoridades religiosas del país no les agradó la idea de que en plena Semana Santa se celebrara aquí un festival de rock encabezado por una agrupación llamada Black Sabbath, y esa actitud negativa halló eco en el gobierno y hasta en los potenciales auspiciadores comerciales.

Por la radio, antes y durante el festival, proliferaban las noticias negativas: en algún momento se informó, por ejemplo, que Rod Stewart, el futuro Rolling Stone, Ronnie Wood, y otros chicos de los Faces, graciosamente combatían su aburrimiento lanzando globos llenos de agua -u orina- desde el balcón de su hotel.

A fin de cuentas, el festival, que aspiraba a llegar a los 100,000 asistentes -los boletos costaban $15 por los tres días-, apenas rozó los 50,000. Muchos de los hippies que llegaron de los Estados Unidos luego se pasaron días durmiendo en el aeropuerto, gimiendo por los efectos de la insolación y careciendo de dinero para su pasaje de regreso.

Para colmo, el Black Sabbath de Ozzie Osbourne, anunciado para cerrar y encabezar el festival, se quedó encerradó en su hotel de San Juan, resultándole imposible llegar a Vega Baja debido a que la carretera estaba bloqueada y no había un helicóptero disponible.

Y para requetecolmo, el promotor del espectáculo -Alex Cooley, de Atlanta, que antes había triunfado presentando los festivales internacionales de Texas y Atlanta-, vio frustrada su intención de filmar el evento cuando el grupo cinematográfico que había reclutado le sacó el cuerpo a los numerosos problemas legales que él estaba teniendo.

A la larga, Cooley tuvo que darse a la fuga clandestinamente la noche final del festival cuando las autoridades locales emitieron una orden de arresto en su contra, al parecer porque se le reclamaban más de $40,000 en impuestos.

¿Y las muertes? Tres jóvenes murieron ahogados -uno de ellos norteamericano- y otro, natural de St. Croix, resultó ultimado a machetazos.

Evidentemente, nunca hubo un Second International Puerto Rico Pop Festival y, con el tiempo, en la humareda del recuerdo fue desvaneciéndose aquel festín musical inigualable, pero no inolvidable: el disco doble nunca ha sido reeditado en CD, por ejemplo.

RENACE EN INTERNET

Hace unos años, sin embargo, Reniet Ramírez -un puertorriqueño nacido cinco años después del festival- se obsesionó con todo lo relacionado con Mar y Sol y, desde 2005, administra una página oficial sobre el festival (marysol-festival.com).

En ella uno puede leer la historia del festival, con todas sus peripecias, anécdotas, entrevistas con algunos de los músicos participantes y el propio Cooley. Hasta se puede escuchar el set completo de Billy Joel, quien llegó a la Isla como un músico prácticamente desconocido y gracias a su actuación en Vega Baja consiguió un contrato con Columbia Records.

“A mí siempre me ha gustado mucho la música rock”, dijo Reniet, quien reside en Las Vegas y empieza a abrirse puertas como cineasta independiente: acaba de filmar su primer corto y está en vías de filmar un largometraje.

“Por eso, cuando supe acerca de Mar y Sol -allá para 1994- me fascinó saber más acerca de aquella época en que venían grupos de rock importantes a Puerto Rico, lo que era una rareza”.

Entre sus entrevistados se encuentran el guitarrista John Nitzinger, de la banda Nitzinger, Tim Bogert (el bajista que tocó aquí con Cactus), Larry Russell (bajista de Billy Joel) y David Peel, además del propio Alex Cooley.

“Pero lo que más me ha emocionado son los muchos emails que he recibido de gente que estuvo allí, tanto puertorriqueños como de Estados Unidos o puertorriqueños que después se han mudado a los Estados Unidos”, dijo.

“Agradecen mucho el que uno les reviva algo que pensaban que ya nadie recordaba”.

Entre los que se comunicó entusiasmado con él estuvo Glenn Abbott, quien como fotógrafo cubrió el festival para un reportaje especial publicado en esa época por la revista Bohemia.

“Para entonces”, recordó Abbott, “yo trabajaba como fotógrafo para la revista Avance, pero Bohemia me contrató para que cubriera como fotoperiodista el festival”. “La ventaja que yo tenía sobre los otros medios era que yo trabajaba para un medio semanal, no diario, y pude cubrirlo con más profundidad”.

Aún así, Abbott lamenta todavía el no haber podido captar las actuaciones de Billy Joel, Emerson, Lake and Palmer, Alice Cooper y otros más.

“Si yo hubiera sabido entonces lo que sé ahora, no me hubiese movido de allí”, dijo Abbott. “Pero entonces tenía que moverme a cada rato hacia el aeropuerto, o hacia el Hotel Cerromar, donde estaban quedándose muchos de los artistas”.

En total, Abbott considera que tomó unas 750 fotos: “Muchas son repetitivas o sencillamente malas”, reconoció, “pero hay unas 100 buenas”.

“A través de los años, se las enseñaba a mis amistades o incluso a los amigos de mi hija, y todos me decían que yo tenía que hacer algo con eso”, continuó.

Pero no fue sino hasta que se topó el año pasado con la página de Reniet que verdaderamente se dio cuenta “del tesorito que yo tenía”.

“Casi no tenía fotos en su página”, dijo, “y las que tenía eran de mala calidad: copias de periódicos y cosas así”.

A la larga, Abbott se puso en contacto con el propio promotor Cooley, quien, casi lloroso, le dejó saber que un fuego en sus oficinas había arrasado con toda su documentación fotográfica del festival puertorriqueño.

“Cuando yo le dije lo que tenía, él me suplicó que le hiciera llegar las copias”, dijo Abbott, quien cumplió 20 años el 2 de abril de 1972, durante el festival.

A cambio, explicó, “Cooley me autorizó a usar el logo oficial de Mar y Sol”.

Armado con esta importante adquisición, Abbott -quien poco después abandonó la fotografía y desde hace 30 años preside aquí la empresa de productos plásticos Abbott Corporation- finalmente registró sus fotos ante el Departamento de Estado en septiembre pasado.

Su deseo, ahora, es compartir este pedazo histórico del pasado musical boricua.

“Hablé hace un tiempo con el Instituto de Cultura”, dijo, “porque considero que Mar y Sol tuvo una gran importancia cultural. Pero me dijeron que ellos se dedican más bien a lo autóctono, a lo producido aquí”.

“Claro, si tuvieran una visión más amplia, verían que no tiene que ser así”.

A la larga, estimó, espera terminar organizando una exposición.

“No estoy buscando dinero, porque no se trata de eso”, dijo, “aunque una exposición de 70 a 100 fotos, con sus marcos, cuesta su dinero”.

“En lo que más pienso es en las caras de asombro y la alegría de la gente cuando vea estas fotos y se dé cuenta de que algo tan increíble como Mar y Sol ocurrió aquí”.

Coleccion fotografica

El arte pop en la era del píxel

Aquí un buen artículo de James Alexander publicado en la BBC, el mismo trata sobre el futuro del diseño de las carátulas de discos.





Por James Alexander

BBC

Esta semana se cumplieron 70 años desde que apareció la primera carátula de un disco. Pero, ahora que estos están siendo abandonados debido a las descargas de música por internet, ¿hay futuro para el arte de los álbumes?

Para generaciones de fanáticos de la música, la tapa de un disco era un espacio especial. Todos tenemos nuestras favoritas: imágenes que mirábamos fijamente y estudiábamos en nuestras habitaciones de adolescentes en cualquier lugar del mundo.

Desde el banano de Andy Warhol en la portada del primer disco de Velvet Underground hasta el bebé sumergido en el agua y tratando de atrapar un dólar de la cubierta de Nevermind , de Nirvana, eran imágenes provocativas que intrigaban.

Ofrecían un tentador aunque fugaz vistazo de mundos que parecían ser glamorosos, excitantes y extraños.

Pero ese alguna vez vasto lienzo está encogiéndose: mientras que en las brillantes carátulas de los LP estas imágenes tenían el lujo de 12 pulgadas de espacio, con la llegada del CD quedaron limitadas a 5 pulgadas.

Ahora que se está pasando a descargas digitales, el espacio reservado se redujo aún más. En muchos reproductores de MP3, el sobre que los cubre es del tamaño de una estampilla... ¿cómo va a sobrevivir entonces este arte?

Reforma al arte de carátula


Una de las imágenes más famosas de este tipo de arte: The Dark Side of the Moon.



Fue en 1939 que el joven diseñador Alexander Steinweiss convenció a Columbia Records de que si usaba arte original podía atraer más clientes.

Previamente, los discos venían en sosas cubiertas de cartón y lo único que las distinguía era el nombre del artista y del álbum.

El cambio fue un gran éxito. Los dueños de las casa disqueras notaron que el aumento en ventas compensaba con creces el costo de impresión.

En los '60 los Beatles llevaron al arte del álbum a un nuevo nivel: el Sargento Pepper , con su colorido reparto de personajes, venía con una cubierta que se abría y mostraba un interior psicodélico y hasta un bigote de cartón que se podía recortar.

En los años que siguieron, no se ahorraba en nada para crear los diseños más extravagantes y experimentales.




La producción de las múltiples capas de la ilustración para el sencillo de New Order, Blue Monday , costó tanto que Factory Records dijo que perdía dinero cada vez que vendía una copia.

Por supuesto que no todas las carátulas fue memorable por buenas razones: algunas eran vulgares y ordinarias, otras simplemente estrambóticas. Incluso un clásico como Pet Sounds de los Beach Boys tuvo que resistir una foto de cubierta que interpreta literalmente el título del álbum.

Pero ese no es el caso de Storm Thorgerson. Su arte es tan famoso como la música que acompaña. Amigo de infancia de los fundadores de Pink Floyd, pasó a convertirse en su jefe de diseño, creando una serie de atractivas ilustraciones.

Había una vaca profundamente triste en la portada de Atom Heart Mother , un hombre de negocios ardiendo en la de Wish You Were Here , un enorme cerdo volando sobre la planta de energía de Battersea en la cubierta de Animals y -la más famosa de todas- un prisma irradiando un espectro de color en El lado oscuro de la luna.

Gráficas

"Es una idea linda pero simple", le explica Thorgerson a la BBC, rodeado de libros y diseños en el mismo estudio en el norte de Londres en el que el la creó hace tres décadas.

Pulse, de Storm Thorgerson para Pink Floyd

"Refractar luz con un prisma es algo común en la naturaleza, como en los arco iris. Me gustaría decir que fue mía pero desafortunadamente no lo fue".

La idea fue inspirada por el teclista de Pink Floyd, el fallecido Richard Wright.

"Me dijo, como retándome, 'no usemos una de tus fotos, ya lo hicimos antes. ¿no podemos cambiar? Algo chévere, elegante, limpio, inteligente'."

Thorgerson respondió con siete sugerencias que pegó en las paredes de los legendarios estudios de Abbey Road.

A la banda le tomó apenas unos segundos escoger el prisma, una imagen que parecía encarnar a la perfección los temas que apuntala The Dark Side of the Moon .

El diseño importa

A pesar de que Thorgerson sigue siendo mejor conocido por sus colaboraciones con Pink Floyd, sus créditos de diseño también incluyen álbumes de Led Zeppelin, Peter Gabriel y Muse.

Peter Gabriel, de Storm Thorgerson para Peter Gabriel
La música y la ilustración hace tiempo caminan juntas.

Ahora, escogió sus favoritos y los puso en una publicación limitada, que viene con ilustraciones autografiadas y dibujos no vistos antes.

Y sigue trabajando. Además dice que la reducción del espacio para su tipo de arte no lo ha afectado.

"Yo creo que el diseño es lo que más importa, así que una vez ha sido revelado, uno tiene una imagen que ojalá funcione en todas partes y siempre", señala.

"A mí no me preocupa si es un LP, CD o MP3. Yo siempre lo veo grande, así sea muy pequeño. La imagen grande será usada en algún lado: en una valla publicitaria, en un póster, en un anuncio de una revista".

Y ese quizás sea el futuro, uno en el que los diseños se experimenten menos como carátulas de discos y más como vallas, imágenes de conciertos, salvapantallas, incluso como obras de arte para enmarcar.

"La era dorada del álbum llegó a su fin", dice Simon Warner, profesor de música popular de la Universidad de Leeds, Inglaterra.

"Ha habido un renacer de los discos de vinilo en los últimos años impulsado por la nostalgia mayormente. Pero, en términos generales, la era del vinilo -y la de la cobertura de los discos- ya pasó", asegura.



"Vivimos ahora en una era en la que uno puede descargar videos a su computador o iPod. Todavía podemos disfrutar de un amplia gama de imaginería asociada con el artista, pero la idea de la obra de arte de dos dimensiones y estática dejó de ser necesariamente la única manera de disfrutar de la esencia del artista".

Es poco probable que la cobertura tradicional de los discos que entusiasmó a generaciones de amantes de la música provocará la misma fascinación entre los fanáticos del futuro.

Pero parece posible que la mágica relación de sonido e imagen, música y arte continuará coloreando las canciones que escuchemos.

Post-Data-

Algunas carátulas favoritas  de Post-Data:


























jueves 26 de marzo de 2009

El audio studio





La organizacion Giratoriodekspresion a comenzado a trabajar en otros proyectos aparte de su ya conocido festival anual de arte y musica experimental. Ahora bajo el seudonimo de "Giratorio Group Hasta el limite sonoro", hemos comenzado a darle forma a un nuevo proyecto bajo el mismo nombre. Los objetivos principales son:

1.Continuar la labor de llevar hasta otro nivel el genero experimental musical en la isla mas todas las vertientes que se puedan relacionar.

2. Incentivar la Colaboracion entre musicos que produzcan creaciones musicales relacionadas con la improvisacion, la experimentacion, el noise, el avantgarde y otros generos como el progresivo, el post rock, entre otros.Los colectivos de Hip Hop siempre son bienvenidos.

3. Documentar en audio y video estas colaboraciones.

Con esto en mente montaremos un audio studio improvisado en el pulguero de los artistas este proximo abril donde tendremos un equipo de grabacion disponible, mas amps de guitarra, bajo, y una bateria.

Todo el que este interesado puede llegar ese dia y grabar en vivo junto a quien quiera una pieza improvisada de 10 o 15 minutos como maximo. Al instante la grabacion se pasara a un cd en formato MP3.

Solicitaremos un donativo de dos dolares $2.00 para entregar la copia de la grabacion junto con un cartel del 4to Giratorio realizado por el artista grafico Alfonso Gomez Arzola radicado actualmente en Estados Unidos.

El dinero recaudado se guardara en el fondo de recaudacion para el 5to Giratorio

COMUNICADO DE PRENSA




“El Pulguero de los Artistas” representa y disputa el arte contemporáneo

El 18 y 19 de abril 2009 se celebra por segunda vez “El Pulguero de los Artistas”. En esta feria alternativa de arte contemporáneo artistas renombrados y emergentes presentan de 10 a.m. a 5 p.m. su trabajo de un modo ingenioso y responden personalmente a las preguntas y reacciones del público.

Según el artista Carmelo Sobrino y la productora cultural Lisa Ladner, iniciadores del evento, la idea de exhibir arte en un “mercado experimental” en vez de en una galería, un museo o una feria tradicional, nació de los deseos de experimentar con nuevas formas y de la necesidad de los artistas de poder vender su arte en tiempos económicamente difíciles. Desde del primer “Pulguero de los Artistas”, que se dió el año pasado y se repite este año en el Pabellón de la Paz en el Parque Muñoz Rivera, la situación del mercado no ha mejorado, así que los organizadores del evento esperan que este año se presenten aún más de los 65 artistas que participaron en el 2008. Solicitudes de participación serán atendidas hasta el último día de la actividad.

Diversidad de medios
Siguiendo el concepto de un mercado de pulgas, los artistas montan sus exhibiciones individuales por la mañana, pagan una modesta cuota para el espacio y se quedan con todos los ingresos de sus ventas. Se esperan obras de arte de todos los medios y estilos: pintura, grabado, instalación, cerámica, video arte, arte digital, arte sonoro, arte en vidrio, graffiti, arte hablado (spoken art), arte electrónico, dibujo, intervención, arte experimental, gráfica, medios mixtos, performance, multi media, fotografía, arte textil y escultura. Las obras pueden ser nuevas o venir de los almacenes de los artistas. Eso garantiza descubrimientos y reencuentros.

Entre los artistas que piensan participar por primera o segunda vez se encuentran Robin Alicea, Emilia Barrientos, María Luisa Borrás, Glennys Castro, Jorge Castro, Stanley Coll, José Pablo Cruz, Lydia Cubano, Enrique de Jesús Torres, Calin Dover Tarrats, Carlos Fajardo, Meme Ferré, Rosario Ferré, José Javier Floran Rivera, Ángel Flores Mangual, Liliana Folta, Alex García, Antonio “Tony” González-Walker, Rachel Hernández Pumarejo, Teresa López, José Lucca, Andrés Lugo con "el audio studio" del "Giratorio Group - hasta el limite sonoro", Miguel Martínez Géigel, Ignacio Lang, Adál Maldonado, Luis Matos, Carmen Messon, Carmen Mojica, Michael Joseph Morris Zamora, Hilda Muñiz, Lilliam Nieves, Carmen Olmo-Terrasa, Delvis Ortiz, Carlos Antonio Otero, Amarilis Pagan Jiménez, Abigail Pantoja, Omar Obdulio Peña Forty, Beatriz Pérez Blair, Ileana Pérez Cintrón, Nora Quintero, Martha “Martiña” Reyes, Roxana Riera Gata, Vladimir Rios, “Las Rodríguez”, Daniel Arnaldo Roman, Francisco Rosado, Gisela Rosario, Hiram Santiago Guzmán, Rosa Serrano, Vimarie Serrano, José Sosa, Alice Terrill, Nelly Toledo, José Antonio Vargas, Vicente Ydrach, Rebecca Zilenziger y muchos más. El evento está auspiciado por Chocolate Cortés.

Un público heterógeno en un ambiente familiar
El encanto del “Pulguero” es, que se realiza en un espacio público, frequentado por familias, turistas y gente del barrio, de los cuales muchos no tienen la costumbre de pasar sus fines de semana en instituciones o actividades relacionadas al arte contemporáneo. Durante dos días, este público se mezcla con los profesionales, los coleccionistas, artistas, galeristas, curadores de Puerto Rico y de afuera, que visiten la isla por la feria de arte internacional CIRCA o por la apertura de la Trienal Poli/Gráfica de San Juan, exhibiciones que se celebran en la misma temporada. Si la chispa salta, cada manifestación cultural que se complementará este fin de semana tendrá un público entusiasmado.

Ya en la primera edición, el nombre “Pulguero de los Artistas” causó polémica porque muchos puertorriqueños asocian un mercado de pulgas con algo barato y de mal gusto. Pero los iniciadores de este “Pulguero” decidieron no cambiar el nombre, sino de enseñarle a los participantes y visitantes, que un pulguero es, dónde mejor se puede conocer la cultura de un pueblo, donde uno puede negociar un precio y así conocer los argumentos de ambas partes y donde un buen encuentro vale tanto como una venta.

“El Pulguero de los Artistas” es un espectáculo que consiste de muchas voces. Este pulguero artístico invita a curiosear, comparar, tocar, charlar y dar vueltas. Según el filósofo francés Michel Foucault, lugares como un cementerio, un burdel, una cárcel o una colonia son heterotopías, lugares donde la cultura está al mismo tiempo representada y disputada. Lo mismo se puede constatar de un pulguero y del “Pulguero de los Artistas”.

El Pulguero de los Artistas
18 y 19 de abril 2009, 10 a.m. - 5 p.m.
entrada libre
Pabellón de la Paz, Parque Muñoz Rivera
Puerta de Tierra, San Juan, Puerto Rico
detalles: www.el-status.com/pulguero

contacto:
- pulguero@el-status.com
- del 28 de marzo adelante: 787-721 71 56 y 787-667 97 92 (celular)







martes 3 de marzo de 2009

Acciones en la 356

Más que una exposición, lo que tuvo lugar en la Galería 356 la noche del 26 de febrero tomó la forma de un gran taller en el que tanto artistas como visitantes tomaron acción. No había espectadores, sino participantes que tenían la opción de integrarse al proceso de producción.

Entrando en la galería, Araceli Pino, a.k.a Puntito Siniestro, recibía a las personas que, atraídos por el sonido, se acercaban a observar y las inducía a “colaborar” en su pieza.

“¿Quieres tocar algo?”, preguntaba Araceli




Los que aceptaban podían escoger uno de tres instrumentos pequeños colocados sobre tablillas de madera en la pared: un xilófono, un piano y un instrumento costarricense. Los mismos parecían más bien objetos decorativos que instrumentos reales. Pino grabó cada uno de los sonidos que producía él o la colaboradora con un micrófono conectado a su computadora, y sin seguir ningún orden o patrón, los iba procesando y convirtiendo en loops que se yuxtaponían. Antes de irme del lugar Pino había almacenado alrededor de 30 sonidos que, distribuidos en diferentes canales del programa Reason, sonaban todos al unísono. Y aunque los sonidos fueron mezclados aleatoriamente, en ocasiones se pudo percibir cierto ritmo, similar al de la música electrónica de baile.





Frente a Puntito Siniestro, Vannesa Hernández Gracia, curadora del evento, colocó sobre una mesa objetos de viajes como fotos, boletos, piedras y hasta libretas con apuntes y números de teléfonos. Esos objetos, según un boletín de la revisrta Conboca, fueron recopilados durante los pasados 12 años. Al mirar sus fotos y abrir sus libretas y algunos diarios de viaje, se tenía la sensación de estar en la habitación de una desconocida, husmeando entre sus pertenecías. Y mientras el público husmeaba, ella hacia su Catalogaré - catalogación pública de objetos privados - y los pegaba en las vitrinas de la galería.



Siguiendo el recorrido, en medio del local, me encontré con que el piso estaba mojado.

“¿Quieres mapear?”, preguntaba Rafael Miranda a las personas que pasaban. Allí, con un cubo amarillo lleno de agua y un mapo industrial, el artista buscaba voluntarios para que debelaran el mensaje que había escrito con cera en el piso. Después de varias mapeadas de las personas y del mismo artista, se pudo leer:

“Así como no existen personas pequeñas ni vidas sin importancia, tampoco existe trabajo insignificante”, cita de Elena Bonner, quien fue activista en pro de los derechos humanos. El artista también escribió la cita a lapiz en la pared.


Y mientras una chica bien vestida, maquillada y entaconada, mapeaba el piso, Frances Gallardo trepó por una escalera y se sentó sobre una repisa. Allí, a metros de altura, donde podía ver a todo el que pasaba sin que la vieran a ella, se metía un papel blanco a la boca, arrancaba un pedazo y hacía bolitas de papel, que luego les disparaba con un sorbeto. Gallardo catalogó su acción como Paper Sculptures: a Flying Exhibition.


















En otro espacio de la galería, Omar Obdulio Peña Forti permaneció más de dos horas manipulando el sonido que produce el choque de la cuchara con un vaso cuando se preparan bebidas, en este caso una limonada.



Sobre su mesa había una mezcla incongruente de objetos tecnológicos y otros orgánicos o de la vida cotidiana: un micrófono, una computadora e interfaces de audio; una jarra llena de limonada, un envase con azúcar negra, un vaso, un cuchillo y varios limones cortados. Además, Omar Obdulio trasladó el aspecto sonoro de su obra al campo de lo visual, pues el proceso de manipulación podía ser observado en un monitor que colocó en la pared.

En el monitor la gente podía observar cómo el sonido grabado era convertido en ondas y luego en pequeños cuadros de colores que el artista iba cortando y pegando en el secuenciador del programa Reason.



En varias ocasiones Forti dejó de manipular sonidos sólo para preparar más limonada y a la vez producir más sonidos.

En la misma sala, Rosamarie Perea proyectó imágenes que buscaba al azar en una computadora portátil e invitó a los espectadores a tomar asiento junto a ella y establecer un diálogo mediatizado por imágenes. Rosamarie, utilizando el Photo Booth de Mac, hizo que las personas que se arrimaban a ver lo que sucedía en ese cuarto se toparan con su propia imagen proyectada en la pared.










Al final de la galería estaban Abdiel Segarra Ríos y Mylivette Morales, estos llevaron a cabo una conversación escrita en la pared.

Me hubiese gustado leer la conversación completa, pero la misma era demasiado extensa y aun cuando abandone el lugar, todavía no había concluido. ¿Sobre qué hablaría la pareja? Segarra explicó en un boletín que ese proyecto nació de la necesidad de generar acciones para documentar la relación de la pareja.