miércoles 21 de enero de 2009

Restringen entrada al Capitolio




Varias personas que participaron de la manifestación pacífica en contra de la designación de José E. Figueroa Sancha como superintendente de la Policía, no pudieron entrar a presenciar la vista donde se aprobaría dicho nombramiento porque se les denegó el paso.

También, Carmen Villanueva Castro, líder comunitaria que se disponía entrar al edificio a deponer, fue cuestionada por un empleado del Capitolio, en el estacionamiento, sobre si estaba a favor o en contra del nombramiento, antes de que la dejaran entrar, según declaró ésta en su ponencia.

El grupo que participó de la protesta primero intentó entrar por la puerta principal pero la policía estatal no se lo permitió.

Luego de que el grupo insistió y reclamó su derecho de entrar a "la casa de las leyes", les indicaron que pasaran por la entrada lateral de la Cámara de representantes, pero tampoco fue posible.

Allí los esperaban los oficiales de seguridad interna del Capitolio Ángel Figueroa y Víctor Pérez, siguiendo órdenes del sargento de armas del Capitolio, José A. Meléndez, quien se presentó y también dijo seguir ordenes pero no precisó de quien.



Los oficiales de seguridad interna se apostaron en la entrada lateral de la Cámara de representantes para impedirles el paso a dos jóvenes que decidieron permanecer en la entrada.

También vigilaban la entrada 5 policías estatales de los cuales ninguno quiso radicar una querella que pidió una de las jóvenes que intentaba entrar, la misma no quiso ser identificada.

“Hay discriminación entre las personas que se expresan y las que no”, manifestó ésta, quien permaneció allí, junto a otra compañera, por varias horas.

La presencia de estas dos jóvenes en la entrara, fuertemente vigiladas por 4 oficiales de seguridad interna y los 5 policías estatales, fue interpretada por algunos como una manifestación de protesta.

Pero éstas aclararon que no era una protesta sino que estaban reclamando su derecho de presenciar la vista pública de nombramiento.

El primer argumento que usó la seguridad para controlar la entrada, fue que la sesión estaba llena. Luego dijeron que estaban de receso y por último no dieron ninguna razón de por qué no podían entrar.



La situación se tornó más confusa aún cuando algunos empleados podan entrar y otros no. Los oficiales apostados en la puerta decidían aleatoriamente quien tenía derecho al paso por la entrada lateral y quienes tenían que ir por la puerta principal.

Incluso varios trabajadores, como la una empleada de mantenimiento que habitualmente pasa por esa entrada, tuvieron que dar la vuelta y subir la escaleras.

Varios representantes y senadores observaron la situación y admitieron que no podían hacer nada para garantizar la entrada a las personas que querían presenciar la vista.
“Yo estoy totalmente de acuerdo con ustedes de que ustedes tienen derecho a acceso al edificio”, dijo el legislador Luis Vega Ramos.

“¿Y qué usted va a hacer por nosotros?”, le preguntó una de las mujeres que permanecía en la puerta.

“No puedo hacer nada porque soy legislador de minoría”, contestó Vega Ramos.

Luego de varias horas, cuando ya se habían llevado escoltado a Figueroa Sancha, los oficiales decidieron dar paso a las dos jóvenes junto a otros 5 más que llegaron a la escena.

José Enrique Figueroa Sancha es repudiado por varios sectores de la población debido a su participación como sub-director del F.B.I donde diligenció el operativo en el que murió asesinado el líder nacionalista Filiberto Ojeda Ríos.

Además, los periodistas agrupados en las diferentes organizaciones que los representan, como la Asociación de periodistas de Puerto Rico (ASPPR) y el Over Seas Press Club, también expusieron su oposición al nombramiento de Sancha por la participación que tuvo éste en la incursión del F.B.I en el edificio De Diego 444.

En dicho incidente varios periodistas fueron rociados con gas pimienta por miembros del F.B.I. dirigidos por Sancha.



“Este señor tiene cuentas pendientes con los periodistas, con los ciudadanos y con la muerte de un ciudadano”, declaró Julio Muriente del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH), en su ponencia frente al comité de nombramiento.

sábado 10 de enero de 2009

El honorable cerdo de Puerto Rico



Fragmento de una crónica

Reinas de belleza y muchos invitados de honor visitaron la toma de posesión de Luis Fortuño.

Entre ellos, el presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández, las superestrellas de la farándula Jennifer López y Marc Anthony y el pelotero Igor González.

Pero pocos antes de que diera inicio el acto oficial de la toma de posesión del nuevo gobernador de Puerto Rico, la presencia de tres animales que se paseaban por los alrededores del Capitolio sorprendió a muchas personas.










Se trataba de un cerdo y dos vaquitas.





El cerdo, un joven obeso engabanado de negro con un antifaz rosado en forma de la cara un cochino, se paseó entre la gente con paso turbulento, como si padeciese la enfermedad de Parkinson.



Lo acompañaban dos mujeres con caretas de vaca quienes saludaban y emitían sonidos de sorpresa como uhhh, ohhh, uhhh a la vez que colocaban la palma de su mano en sus bocas y se reían sin motivo aparente.

El cerdo, por su parte, se acercaba a los elegantes invitados al igual que a los policías y emitía sonidos de cochino en la cara de estos.





Algunas personas se reían, otros ponían cara de asco, mientras que la policía los observaba confundidos y sin lograr comprender lo que estaba pasando.




En ocasiones el grotesco cerdo agarró una botella y se hecho agua en la boca para luego escupirla o dejarla salir lentamente por entre sus labios, esto frente a la cara estupefacta de los viejos con gabán negro y señoras de lindos trajes que iban camino a la ceremonia.



Ni las vacas ni el cochino quisieron emitir comentarios a la prensa, las vaquitas se limitaban a reír sínicamente y el cerdo a emitir sonidos extraños con su boca.

Pero, alguien le dijo cerdo y una de las vaquitas lo defendió:

“El no es cualquier cerdo, él es el honorable cerdo de Puerto Rico”, y luego afirmó que se encontraban ahí con motivo de la toma de posesión.



El cerdo, junto a las tres vacas, caminó desde el Edificio Ramos Antonini, bajó y se paseó por el “carril” que se designó para que Fortuño marchara hasta La Fortaleza, hasta cruzar la calle y perderse en dirección a Covadonga.







Aparte de este peculiar performance, que podría interpretarse como una protesta pacífica, tal vez ejecutada por estudiantes de Teatro, no pude ver ninguna otra manifestación de oposición durante la toma de posesión.



Se esperaba que la Unión Independiente Auténtica de la Autoridad de Acueductos Alcantarillados (UIA) marchara junto a la UTIER desde el parque Luis Muñoz Rivera hasta la Capitolio, pero estos cancelaron su manifestación.